Como superar la muerte de una mascota

Al morir una mascota invade de dolor a las personas que conviven con ella, duele menos que perder a unos padres o un hijo pero muchas veces más que a algunos parientes.

 

Más de un 90% de los dueños tienen trastorno de sueño o alimenticio, ambos son características de depresión.

 

Curiosamente , según investigaciones del sector, sorprende porque las personas que pierden un gato tienen una pena más profunda que cuando pierden un perro.

 

Normalmente el dolor que genera la muerte de una mascota depende de la edad, aunque los 2 grupos más destacados y vulnerables son los niños y los ancianos. No debemos dejarlos solos y es nuestro deber estar atentos a su estado emocional.

Es importante cuidar de uno mismo durante este periodo tan difícil. No debemos avergonzarnos de sentir dolor y de llorar por un ser que nos ha acompañado tanto tiempo y a lo largo de su vida. Probablemente el perro ha vivido una gran parte de su vida con nosotros. Lo hemos visto crecer y hacerse adulto e incluso anciano. Es normal sentirse apático ante su marcha, sin ganas de ver a gente, sin ánimos de nada, incluso sin ganas de comer…

 

Los dueños suelen pasar por un proceso de duelo.

 

Sustituir a la mascota fallecida con otra nueva mascota puede ser una medida correcta para recuperarse del golpe, aunque no debe hacerse acto seguido a su muerte, hay que estar seguro de estar bien para poder empezar de nuevo y darle todo el cariño que sientes.

 

La pérdida de nuestra mascota es un momento difícil, sin duda, pero no debemos perder de vista que, con el paso del tiempo, los recuerdos se convierten en algo agradable y se disipa el dolor. El tiempo que nos ha regalado el animal es algo que valoraremos aún más y debemos tener presente que siempre ha sido y será un miembro querido y recordado de la familia.

No hay un período establecido para que la pena remita, pero lo que es seguro es que lo hará.