El duelo en adolescentes y cómo ayudarlos en este proceso
Tabla de contenidos
La adolescencia es una etapa crucial en el desarrollo físico, mental y emocional del ser humano. Aunque se tiene una mayor comprensión de muchos aspectos de la vida, no se tienen las herramientas de inteligencia emocional para afrontar eventos significativos como la muerte de un ser querido.
Según Atle Dyregrov, en Grief in Children (Duelo en niños), la visión de la muerte y el duelo, varía en las distintas etapas de la niñez, desde la primera infancia hasta la adolescencia. El adolescente posee conocimientos abstractos de la muerte y la pérdida, son capaces de adjudicar valores de justicia o injusticia sobre la muerte e incluso, pueden darle otro tipo de connotaciones distintas e incluso parapsicológicas.

Diferencias de género en el duelo adolescente
El proceso de el duelo en adolescentes puede variar significativamente entre chicos y chicas, no sólo en cómo experimentan el duelo emocionalmente, sino también en cómo lo expresan externamente. Comprender estas diferencias es crucial para proporcionar el apoyo adecuado que cada adolescente necesita para navegar por este difícil proceso.
Las diferencias en la experiencia y expresión del duelo
Investigaciones indican que las adolescentes femeninas tienden a expresar su duelo de manera más abierta y emocional. Son más propensas a llorar y buscar consuelo en amigos y familiares. Además, las chicas suelen hablar más sobre sus sentimientos y buscar apoyo emocional activamente.
Por otro lado, los adolescentes masculinos a menudo se muestran menos dispuestos a expresar emociones relacionadas con la vulnerabilidad, como la tristeza o el miedo, debido a normas culturales de masculinidad que promueven la contención emocional. En lugar de hablar sobre su dolor, pueden reprimir sus sentimientos o expresar su duelo a través de la irritabilidad, la frustración o incluso la agresividad.
¿Cómo actuar?

En estos momentos de intensa carga emotiva, debemos como padres o tutores, actuar inteligentemente y comprender que, sumado a los elementos típicos de la edad, se agrega un evento doloroso y algunas veces traumático. Una de las características inherentes a la adolescencia, es la búsqueda del espacio propio y del rechazo a toda forma de acercamiento con padres o tutores.
Es importante que le hagamos saber, que comprendemos su necesidad de lidiar de manera individual con sus emociones pero que estamos disponibles y apoyándolos en todo momento. A veces, el adolescente puede proyectar una imagen de indolencia o apatía en relación al duelo, pues, en sentido general, puede sentir una especie de temor a mostrar debilidad mediante la expresión de sus sentimientos.
En ningún caso debemos culparlos por expresar apatía, frustración, tristeza o incluso rabia u obligarlos a manifestarse de una determinada manera. Este proceso, se agudiza aún más cuando la pérdida de uno de los padres le hace autoimponerse la necesidad de permanecer “fuerte”, ante los demás familiares y servir de apoyo a hermanos menores.
¿Puede la terapia ayudar con el duelo en adolescentes?
Quizás no sea lo primero que se piense, pero cuando un adolescente enfrenta el duelo, integrar actividades y recursos terapéuticos específicos puede ser crucial para ayudarlos a procesar y manejar sus sentimientos de manera saludable. A continuación, se describen algunas opciones eficaces:
Terapias creativas
Las terapias creativas como el arte, la música o la escritura permiten a los adolescentes explorar y expresar sus emociones en un entorno seguro y controlado. Por ejemplo, la terapia artística puede involucrar pintura o modelado en arcilla, mientras que la terapia musical podría incluir componer o simplemente escuchar música que resuene con sus emociones.
Grupos de apoyo
Participar en grupos de apoyo para jóvenes que están de duelo puede ser muy beneficioso. Estos grupos ofrecen un espacio donde los adolescentes pueden compartir sus experiencias y sentirse comprendidos por otros que enfrentan pérdidas similares. Saber que no están solos en su dolor puede ser un gran consuelo.
Ejercicio y naturaleza
Animar a los adolescentes a participar en actividades físicas, especialmente al aire libre, puede mejorar significativamente su bienestar emocional y físico. El ejercicio no solo ayuda a liberar endorfinas, sino que también proporciona un cambio de entorno y una forma de liberar tensiones acumuladas. Actividades como caminatas en la naturaleza, ciclismo o deportes en equipo pueden ser especialmente útiles.
Honrando la memoria

Muchos adolescentes, tienden a aferrarse a objetos que les hagan recordar a sus seres perdidos. Usar una prenda de ropa o conservar cerca de sí, alguna fotografía o pertenencia del familiar o amigo perdido. El uso de elementos como colgantes para cenizas, son un excelente aliado en este proceso, pues les permite llevar consigo en todo momento, a ese ser especial que ya se ha marchado.
En ocasiones, nuestro propio dolor no nos permite asistir a un adolescente de la manera más efectiva posible, ya que nuestra propia vulnerabilidad y/o sensibilidad, puede entorpecer este proceso. Es ahí cuando podemos pedir ayuda a un familiar o amigo cercano, incluso solicitar la ayuda profesional a un psicólogo o terapeuta.


Queremos darte la oportunidad de mantener sus recuerdos a tu lado de una manera especial y diferente, te garantizamos un trato respetuoso y personalizado.




