La tristeza del niño por el duelo

¿Deben acudir los niños a tanatorios y cementerios?

La pérdida de un ser querido, es uno de los eventos que marca mayormente nuestras vidas. Los seres humanos, sin importar nuestra edad o madurez, no estamos emocionalmente preparados para afrontar la pena de la muerte. A pesar que, los adultos hayamos aprendido que la muerte es un proceso natural de la vida y aunque llegamos a aceptar el concepto, no hemos aprendido eficientemente como manejar el duelo tras la pérdida de alguien cercano. 

Estos sentimientos se magnifican aún más, en nuestros pequeños. Muchos niños, no entienden completamente la situación y no pueden, por sí mismos, manejar correctamente sus emociones sin la guía de sus padres o tutores. Nuestro instinto natural, es proteger a nuestros retoños ante cualquier situación que les pueda afectar física o emocionalmente y tendemos a querer alejarlos de cualquier evento que pueda perturbarlos.

En este sentido, surge siempre la duda si es conveniente que nuestros niños se enfrenten a este tipo de situaciones y si deben asistir a las ceremonias funerarias de la visita al tanatorio y al cementerio. Existen muchos factores que afectan la toma de este tipo de decisiones: La edad del niño, grado de madurez, experiencias previas y la comprensión de los conceptos de la muerte, la pérdida y el duelo.


¿Deben acudir los niños a tanatorios y cementerios?

Una situación de doble filo

En este tipo de situaciones surge siempre la duda si es conveniente que nuestros niños se enfrenten a este tipo de situaciones y si deben asistir a las ceremonias funerarias de la visita al tanatorio y al cementerio. Existen muchos factores que afectan la toma de este tipo de decisiones: La edad del niño, grado de madurez, experiencias previas y la comprensión de los conceptos de la muerte, la pérdida y el duelo.

La participación de los niños en estos actos puede ser una herramienta doblemente afilada: por un lado, ofrece la oportunidad de decir adiós y puede ayudar en el proceso de duelo; por otro lado, puede ser una fuente de confusión y angustia si no se maneja adecuadamente. En este contexto, es fundamental abordar con cuidado y comprensión la inclusión de los menores en las ceremonias funerarias, considerando su nivel de desarrollo emocional y cognitivo.

¿Deben acudir los niños a tanatorios y cementerios?

Aspectos psicológicos del duelo en niños

El duelo en niños, aunque universalmente experimentado, no siempre es universalmente comprendido. Desde la perspectiva psicológica, los niños procesan la pérdida de maneras que pueden diferir significativamente de los adultos, influenciados por su desarrollo cognitivo, emocional y social en diversas etapas de su infancia.

Desarrollo cognitivo y comprensión de la muerte

La comprensión de la muerte en los niños evoluciona con su desarrollo cognitivo. Según la teoría de Jean Piaget sobre las etapas del desarrollo cognitivo, los niños en la etapa preoperacional (aproximadamente de 2 a 7 años) pueden percibir la muerte como reversible y no permanente. No es hasta la etapa de las operaciones concretas (7 a 11 años aproximadamente), que los niños comienzan a entender la muerte como un evento final e irreversible.

Respuestas emocionales y conductuales

Los niños pueden manifestar su duelo de maneras que los adultos pueden no reconocer inmediatamente como señales de sufrimiento. Las investigaciones indican que los niños pueden expresar el duelo a través de cambios en el comportamiento, como la irritabilidad, cambios en los hábitos de sueño, regresión a comportamientos más infantiles o incluso mediante el juego, que les permite explorar y expresar sus sentimientos de manera controlada y comprensible para ellos.

Factores que influyen en el duelo infantil

Varios factores pueden influir en cómo los niños experimentan y manejan el duelo:

  • Relación con el difunto: la intensidad del duelo puede variar significativamente dependiendo de la cercanía emocional del niño con la persona fallecida.
  • Apoyo social y familiar: el entorno de apoyo juega un papel crucial. Un entorno que promueva la expresión abierta de sentimientos y provea consistencia y seguridad puede facilitar un proceso de duelo más saludable.
  • Experiencias previas y resiliencia personal: los niños que han enfrentado pérdidas anteriores o que han desarrollado ciertas habilidades de resiliencia pueden manejar mejor el duelo.

Estrategias de apoyo psicológico

Para apoyar a los niños en el proceso del duelo, es esencial adoptar estrategias que respeten su nivel de desarrollo y necesidades individuales:

  • Comunicación adecuada a la edad: explicar la muerte de manera honesta y adecuada para su nivel de desarrollo, evitando eufemismos que puedan confundir.
  • Fomentar la expresión emocional: animar al niño a expresar sus sentimientos, ya sea a través de palabras, arte o juego.
  • Proporcionar rutinas consistentes: las rutinas ofrecen una sensación de seguridad y normalidad que es reconfortante durante tiempos de incertidumbre.f

La preparación previa

Debemos tomar un tiempo en la preparación del niño ante la pérdida y despedida física de un ser querido en tanatorios y cementerios. Para hacerlo de la manera más efectiva posible, es conveniente que sigamos los siguientes pasos: 

  • Explicar de  manera sencilla y natural el proceso paso a paso. Así como el propósito de realizar estas ceremonias.
  • El niño debe saber que nunca estará solo y que les resolveremos cualquier duda que tenga en todo momento. 
  • Los niños son curiosos por naturaleza y pueden querer acercarse al féretro o incluso querer tocar, debemos acompañarle y satisfacer su curiosidad. Antes de este momento es conveniente prepararlos a lo que verán y dejar que sean ellos quienes lo decidan. Nunca se les debe obligar a acercarse, ver o tocar. 
  • Algunos niños quieren dejar algún objeto, dibujo o escrito en el féretro, para algunos pequeños, es un modo de despedida y debemos permitir que lo hagan libremente. 

Posterior a la culminación de los actos funerarios, es sano que tomemos un tiempo para conversar sobre la experiencia con el pequeño. Resolver sus dudas y conocer sus impresiones. Debemos decirles cuán orgullosos estamos de la decisión que ha tomado y de su comportamiento durante los actos. 

Estas pequeñas charlas, nos servirán como base para entender el manejo emocional del niño ante el duelo y ayudarle a superarlo de la manera más saludable posible. 


Creando recuerdos duraderos

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En Eternima, entendemos la importancia de manejar el duelo de manera respetuosa y significativa, especialmente para los niños. Al proporcionar un ambiente que apoya y reconoce sus sentimientos individuales frente a la pérdida, fomentamos un proceso de sanación emocional saludable. Nuestros cristales y joyas personalizadas con cenizas sirven como un recuerdo tangible que ofrece consuelo y preserva el vínculo con los seres queridos. Este enfoque ayuda a enseñar lecciones valiosas sobre el amor, la pérdida y la resiliencia, permitiendo que tanto niños como adultos encuentren una manera perdurable de mantener cerca a quienes han partido.