Como recordar a los fallecidos con amor y no con pena

Como recordar a los fallecidos con amor y no con pena

“No podemos volver a tener a la persona entre nosotros, pero sí podemos cambiar la actitud para sentirnos mejor con la pérdida” explica la psicóloga Patricia Ramírez.

  • Acepta la pena. Vivimos en una sociedad en la que rehuimos del todo el malestar. Queremos estar siempre felices y a toda costa. Nos bombardean con mensajes positivos y optimistas y parece que si no estuvieras feliz, no seas nada. Es cierto que la actitud optimista es una gran aliada en nuestra vida, pero hay situaciones que requieren de la tristeza y la frustración. Acepta que te sientes así y el motivo por el que lo sientes. Piensa que las emociones se presentan al inicio de forma brusca, nos cambian la vida, pero que poco a poco, a medida que nos adaptamos a la pérdida, van perdiendo intensidad. Deja que todo siga su curso natural.
  • Sufrir no significa querer más a la persona. Cuando recordamos a las personas que se han ido, parece que tuviéramos que hacerlo con pena y no con risa. En nuestra sociedad relacionamos la pena por alguien con el amor que le profesábamos. Y si no lloras, no lo sientes. Es un error. Las muestras de amor son la dedicación, el tiempo compartido, la comprensión, la ayuda que has prestado, el cariño, la comunicación, pero no la tristeza por la pérdida.
  • Quédate con todo lo que aportó esa persona a tu vida. Hoy es un día de recuerdos pero no tienen que estar centrados en “lo que se ha ido y nos falta” sino en las enseñanzas y las experiencias que compartimos con esa persona, las veces que reímos juntos. Aprende a disfrutar de la persona fallecida. Recordar aviva los sentimientos y emociones y podemos llegar a experimentar emociones idénticas a las vividas en la situación real. Así que trata de echar leña para que los recuerdos sean entrañables, incluso graciosos, en lugar de tristes.
  • Piensa en cómo le gustaría a tu ser querido que estuvieras pasando el día hoy, y trata de “complacerle”. Las personas a las que amamos nos desean el bien y quieren que seamos felices. Sufrir por el que no está es una conducta normal, pero seguro que no es lo que la persona fallecida hubiera elegido para ti. Querría que estuvieras viviendo una vida serena, aprovechando los momentos pequeños de la vida y que siguieras disfrutando de todo. Trata de complacer a quien ya no está siguiendo el estilo de vida que hubiera deseado esa persona para ti. Es una forma de estar en contacto y en paz con esa persona.
  • Enseña a tus hijos y familiares otro modelo de conducta que relacione amor y muerte. En las películas americanas nos suelen mostrar un funeral bastante más alegre que los que celebramos nosotros. Se celebran en casa, los amigos y compañeros traen comida, se proyectan fotos y vídeos de la persona fallecida, se habla con naturalidad del tema, se acompaña a los afligidos, pero no se dramatiza. La manera en cómo festejas la muerte es una elección. Y está claro que hay formas dramáticas de hacerlo y otras, que siendo respetuosas, son más llevaderas.

La persona deja de estar físicamente presente, pero no tienes por qué olvidarla. A muchas personas les consuela seguir en contacto con su pareja, sus hijos, amigos, un familiar muy querido después de la muerte. Hablar con la persona, pedirle ayuda, recordar son conductas normales y saludables, siempre que te hagan sentir bien.

7 Años sin Michael Jackson

Michael Jackson nació un 29 de agosto de 1958 en Gary, Indiana, fue el séptimo de 10 hermanos, Leer más

Como superar la muerte de una mascota

Al morir una mascota invade de dolor a las personas que conviven con ella, duele menos que perder a unos padres o un hijo pero muchas veces más que a algunos parientes.

 

Más de un 90% de los dueños tienen trastorno de sueño o alimenticio, ambos son características de depresión.

 

Curiosamente , según investigaciones del sector, sorprende porque las personas que pierden un gato tienen una pena más profunda que cuando pierden un perro.

 

Normalmente el dolor que genera la muerte de una mascota depende de la edad, aunque los 2 grupos más destacados y vulnerables son los niños y los ancianos. No debemos dejarlos solos y es nuestro deber estar atentos a su estado emocional.

Es importante cuidar de uno mismo durante este periodo tan difícil. No debemos avergonzarnos de sentir dolor y de llorar por un ser que nos ha acompañado tanto tiempo y a lo largo de su vida. Probablemente el perro ha vivido una gran parte de su vida con nosotros. Lo hemos visto crecer y hacerse adulto e incluso anciano. Es normal sentirse apático ante su marcha, sin ganas de ver a gente, sin ánimos de nada, incluso sin ganas de comer…

 

Los dueños suelen pasar por un proceso de duelo.

 

Sustituir a la mascota fallecida con otra nueva mascota puede ser una medida correcta para recuperarse del golpe, aunque no debe hacerse acto seguido a su muerte, hay que estar seguro de estar bien para poder empezar de nuevo y darle todo el cariño que sientes.

 

La pérdida de nuestra mascota es un momento difícil, sin duda, pero no debemos perder de vista que, con el paso del tiempo, los recuerdos se convierten en algo agradable y se disipa el dolor. El tiempo que nos ha regalado el animal es algo que valoraremos aún más y debemos tener presente que siempre ha sido y será un miembro querido y recordado de la familia.

No hay un período establecido para que la pena remita, pero lo que es seguro es que lo hará.

 

Frank Sinatra – original adiós 1915-1998

Cantante y actor estadounidense. Apodado «La Voz»,1 fue una de las figuras más importantes de la música popular del siglo XX y dejó, a través de sus discos y actuaciones en directo, un legado canónico en lo que respecta a la interpretación vocal masculina de esa música.2 Su popularidad llegó a ser inmensa y prácticamente constante a lo largo de toda su vida, aunque fueron especialmente exitosos los años cuarenta y cincuenta.

Se casó en cuatro ocasiones, pero la lista de sus conquistas no se reducen a esa cantidad. Sinatra tuvo una intensa vida amorosa que transmitía en sus canciones.

Su fama de seductor irrefrenable es uno de los componentes más destacables del mito que se ha creado alrededor de su figura mítica.

Uno de los aspectos de la vida de Sinatra más polémicos y criticados y que más problemas le dio en vida fue el de sus relaciones con la mafia, llegando al punto de verse obligado a declarar al respecto en una comisión de la Cámara de Representantes el 18 de Julio de 1972.  Aunque estas relaciones fueron ciertas (fue amigo, por ejemplo, del mafioso Sam Gincana) nunca se pudo presentar ninguna prueba de que hubiese estado involucrado en ninguna actividad ilegal, sino que más bien fueron una consecuencia de su proyección como cantante, lo que le habría llevado a contactar con quienes dominaban las grandes salas de conciertos de Estados Unidos y a valerse de su apoyo, llegando por ejemplo a trabajar para Gincana en numerosos clubes nocturnos.

El irrepetible Frank Sinatra que tantos buenos momentos dio a sus fans, tuvo un funeral católico bastante tradicional, pero a pesar de ello tuvo un toque de originalidad.

Dentro del féretro iba una botella de whisky, un mechero Zippo y 10 centavos de dólar por si necesitara hacer alguna llamada de urgencia.

En su lápida puede leerse: “lo mejor está por venir” , título de una de sus grandes éxitos.