Como afrontar la Navidad tras la muerte de un ser querido

Como afrontar la Navidad tras la muerte de un ser querido

“Llega la Navidad y lo que me apetece es meterme debajo de la manta y no salir hasta el 7 de enero, que todo esto pase”. Para la mayoría de las personas la Navidad es una época de festividad, felicidad, encuentros, sonrisas y mucho cariño de aquellos que nos importan. Para otras muchas, que han perdido algún ser querido, estas fiestas son un lastre de momentos de desorientación, dolor y vacío acentuado, ya que en sus mesas habrá una silla vacía.

El duelo se entiende como un proceso natural e incluso necesario que se desarrolla para adaptarnos a una pérdida que hemos sufrido, siendo un progreso largo y complejo. Hay que entender que, al igual que cada persona es diferente, cada duelo también lo es. No obstante, tras el fallecimiento de un ser querido, todos tenemos que volver a vivir sin esa persona, reubicando su recuerdo y continuando nuestras vidas. Así, conforme pase el tiempo, se irán viviendo primeros cumpleaños, primeras vacaciones o primeras Navidades en las que ese ser querido ya no está. Como es normal, las primeras veces que nos enfrentamos a estas situaciones son más dolorosas y complicadas que las segundas o las terceras, pero en fechas destacas siempre vendrán recuerdos más intensos y, posiblemente, más dolorosos.

La Navidad es una época muy relevante cuando se ha perdido a alguien, ya que son fechas en las que tienen lugar muchos reencuentros, e intentamos reunir a todas las personas que son importantes para celebrar juntos la suerte de tenernos unos a otros con cenas, fiestas o tradiciones en las que disfrutar. Por eso mismo, es en estas fechas cuando la falta de seres queridos se hace más patente y los sentimientos de nostalgia, vacío o tristeza pueden desbordar una estabilidad ya alcanzada en el proceso de duelo. Además, al ser una fiesta muy ligada a la infancia, con los regalos y la ilusión de los más pequeños, las personas que hayan sufrido la pérdida de un hijo o una hija pueden pasarlo especialmente mal en estas fiestas.

recomendaciones para hacer más sano este proceso y conseguir disfrutar con las personas que nos acompañarán en estas navidades, sin olvidar a ese ser querido que ya no está.

1.- Comunícate y exprésate como lo sientas

Es importante que dejes salir tus sentimientos y hables de ellos con tu familia y amigos. Esto implica que ellos también hablen si es una pérdida en común y debatáis sobre cómo os gustaría plantear las fiestas que se avecinan, qué os apetece hacer o dónde. Quizás queráis vivir las Navidades de una forma diferente a como lo hacíais antes. Es normal que afloren multitud de sentimientos y actitudes como tristeza, ira o desgana. Daros apoyo y crear un círculo de confianza en el que expresaros cuando queráis es constructivo para avanzar en el proceso de duelo o sobrellevar de nuevo sentimientos que quizás teníais superados pero en estos momentos han resurgido.

2.- Relaciónate

En relación a la comunicación es importante no sólo quedar para hablar de sentimientos o actitudes de cara a estas fechas. Es muy fácil que en estos momentos no te apetezca estar con nadie, tanto por desánimo como para evitar contagiar a otros de tu malestar. No obstante, lo más positivo es hacer un esfuerzo por salir, relacionarte con los demás o al menos estar en compañía aunque no realicéis ninguna actividad en particular, pero busca el apoyo y el contacto de personas a las que les importas y a las que les encantará pasar tiempo contigo. Esto no quiere decir que no puedas dedicarte momentos a ti mismo en los que reflexionar o hacer cosas solo, sino que intentes no dejarte arrastrar por el aislamiento o la desgana.

3.- Déjate ayudar

Si tú eres el encargado de organizar algún evento en estas fiestas, déjate ayudar por otros. Quizás estas navidades no te apetezca tanto organizar nada y tu primer pensamiento sea “este año no tengo fuerzas”. Es normal sentirse sin energía para llevar a cabo la cena en estos primeros años desde que no está nuestro ser querido, no obstante, es importante que no te aísles o te quedes parado mientras el mundo gira. Habla con tus familiares y amigos y encargaos entre todos de planear el encuentro, repartíos las tareas y deja a los demás acercarse a ayudar. Es algo que beneficiará a todos.

4.- Involucra a los niños

Un aspecto relevante es involucrar a los niños tanto en la comunicación de emociones y pensamientos, como en la realización de tareas y actividades. Creer que les ayudamos aislándoles de la situación es un error que se comete en un mal intento de protección, pero para ellos también es dolorosa la nueva situación y mantenerlos al margen además puede crearles más confusión. Los niños también viven un proceso de duelo similar al de los adultos, hazles formar parte de estos momentos.

5.- Simboliza a esa persona

Al igual que es positivo no evitar nuestros sentimientos o pensamientos en estos momentos, también lo es hablar de esa persona. Pueden recordarse anécdotas, ver algún álbum de fotos, poner una vela o colgar una nota con lo que esa persona nos enseñó en el árbol de navidad. Los niños son muy creativos, si hablamos con ellos seguro que pensarán mil cosas que se pueden hacer para simbolizar a esa persona y volcar su recuerdo de algún modo agradable y bonito.

6.- Muévete

Busca actividades que te hagan sentir bien o que te hayan hecho sentir bien en el pasado. Es probable que ahora mismo no te apetezca hacer nada o te notes falto de energía, pero realizar tareas en solitario o en grupo te ayudarán a llevar de forma más positiva estas fechas. Actividades como pintar, salir a pasear, hacer deporte o jugar a juegos de mesa con la familia pueden ser muy reconfortantes aunque te cueste un esfuerzo llevarlas a cabo.

Como ves, no hay formas correctas o incorrectas de pasar la Navidad cuando en la mesa hay una silla vacía. No obstante, es importante recordar que el duelo es un proceso único para cada persona y, por ello, debemos respetar los sentimientos y actitudes de cada uno sin juzgar, ni a nosotros mismos ni a las personas que nos rodean. Asimismo, la manera de vivir la Navidad depende de los ritos, creencias, valores y tradiciones de cada persona, por lo que cada uno de nosotros la vivirá a su manera. ¡Pero es importante vivirla! A veces es difícil avanzar y no abandonarnos al peso del vacío dejado, pero el esfuerzo merece la pena y es el momento de llevarlo a cabo para sentirnos mejor, ya que, aunque esa persona no está físicamente para vivir estas fiestas, puede estar en nuestros recuerdos y podemos disfrutar de las festividades que quedan por venir con nuestros seres queridos.

Más alla de la ausencia siempre quedan las opciones para tener un recuerdo al lado en una fecha tan familiar e importante, nos preguntamos qué hacer con las cenizas de un ser querido y ETERNIMA nos ofrece alternativas como cristales de bohemia con cenizas integradas, diamantes hechos con cenizas, relicarios, colgantes y retratos hechos con cenizas.